Miércoles, 4 de julio de 2018

Cae una banda dedicada al contrabando de tabaco en Fuenlabrada

La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal perfectamente estructurada y dedicada al contrabando de picadura de tabaco que era distribuido mediante mensajería desde una nave en un polígono industrial de Fuenlabrada, según han informado fuentes del Instituto Armado, queque aseguran que la investigación sigue abierta. 

En el registro efectuado por los agentes se han intervenido más de seis toneladas de picadura de tabaco preparada para su distribución, una máquina cribadora de tabaco, dos sierras eléctricas para el corte del producto, básculas para el pesaje, maquinaria industrial, así como otras dos toneladas ya listas para su distribución.

En la operación ha sido arrestada una persona de origen español, quién había sido detenido en 2015 por los mismos hechos que ahora, y otros seis individuos más, entre los que se encuentran la persona encargada de la contabilidad y los que picaban y embalaban el tabaco para su distribución, imputándoles delitos de contrabando y otro de pertenencia a organización criminal.

MODUS OPERANDI

La investigación se inició el pasado mes de octubre, en los controles habituales que realizan los especialistas en el resguardo fiscal del Estado al detectarse un considerable incremento de la venta de picadura de tabaco utilizando diversos portales de Internet y que generaron sospechas de que pudiera estar realizándose sin ningún tipo de control sanitario.

El estudio de los portales especializados en este tipo de comercio permitió establecer diferentes dispositivos de vigilancia, que llevó a los agentes de la Guardia Civil hasta un polígono industrial de Fuenlabrada, lugar que resultó ser el centro neurálgico de operaciones.

Tras una serie de vigilancias efectuadas por los investigadores, se pudo constatar que desde esta nave y utilizando diversos vehículos transportaban numerosos bultos hasta una empresa especializada en el trasporte y entrega de mercancía, descubriendo así que los investigados, a través de la página web recibían los encargos, picándose el tabaco en la nave localizada, y trasladando la mercancía hasta la empresa de transporte, recogiendo el dinero el cabecilla del grupo una vez a la semana.