Jueves, 1 de febrero de 2018

EDITORIAL PINTO: Al alcalde le han pillado la jugada

Desde hace varios meses, los grupos políticos se encuentran enfrascados negociando los presupuestos de Pinto para este ejercicio. Un tira y afloja donde tú me das esto y yo a cambio te doy lo otro. En definitiva, una oportunidad para ver el talante negociador y de consenso de nuestros líderes locales. Nuestros, porque les hemos votado, pero nada más.

El caso es que la cordialidad en general salvo en un momento puntual en el que el PP amenazó con levantarse de la mesa, ha sido la nota dominante de esas reuniones. Sin embargo, ese clima despejado parece haberse teñido de nubarrones.

Y ello en el momento en el que el alcalde, Rafael Sánchez, ha hecho acto de presencia por primera vez en uno de estos cónclaves presupuestarios. Presupuestos, números y demás diatribas que, por lo general, poco o nada interesan al ciudadano, a pesar de que es esta norma la que rige el día a día, donde se dice qué se hace con nuestro dinero y a dónde se destina. La cosa es que, en un alarde de apuntarse un tanto, el alcalde anunció a bombo y platillo que había planteado -oh glorioso él- al resto de grupos bajar el tipo impositivo del IBI un año antes de las elecciones municipales -nada es casual en esta vida-. Un impuesto, recordemos, que subió al máximo en cuanto se sentó en la poltrona y que ahora, por eso de los brotes verdes, plantea bajar.

La propuesta sería digna de aplaudir si no fuera porque hay barro detrás de ella. Mucho fango. Primero, porque Rafael, que no es nuevo en esto de la política pese al disfraz de su formación, se ha saltado el acuerdo alcanzado con el resto de grupos de no decir nada de las reuniones hasta conseguir el acuerdo. Un ejemplo de deslealtad que enturbia las negociaciones. Y, segundo, porque la propuesta de Ganemos, que ha ido toreando -con lo poco que les gusta a sus señorías el arte del toro- a la oposición sin proponer nada concreto hasta hacerlo público y mediático con el único afán de apuntarse, como decíamos, un mal tanto.

Al alcalde le han pillado la jugada. No es creíble su propuesta y conviene recordar, como dice el psicólogo Paul Ekman, que “ninguna relación importante puede sobrevivir cuando la confianza se pierde por completo”. Recuerde, señor alcalde, que está en minoría  y necesita la confianza del resto de grupos, al menos el número mínimo de concejales, para seguir gobernando. No vaya a perder la confianza por un mal tanto.