Sábado,30 de junio de 2018

El Hombre de Negro: “No ha nacido la persona que me pueda quitar algo a mí”

Lo conseguimos. Parecía complicado, pero Al Cabo de la Calle se ha acercado a Pablo Ibañez, comúnmente conocido como El Hombre de Negro, el ‘científico’ más duro e imperturbable de El Hormiguero. Aunque bajo esa faceta de hard boiled hemos descubierto un hombre sencillo, de Carabanchel y con algún que otro secreto que nos desvela con su toque habitual.

¿Qué hay debajo de las gafas y la gabardina del Hombre de Negro?
El Hombre de Negro y yo estamos bastante mezclados. La línea entre los dos es muy difusa. Jorge Salvador, el productor del programa, dice que soy como Bela Lugosi, que se acabó creyendo que era el Conde Drácula, pero no es eso, porque el personaje tiene mucho de Pablo Ibáñez.

¿De dónde viene la afición por la ciencia?
Yo he estudiado empresariales, y cuando empecé a trabajar con Pablo Motos nos pusimos a preparar el programa y me dijo: “¿qué te parece si tú te ocupas de la ciencia?” Y empecé a hacerlo a lo grande, que es como me gustan hacer las cosas y funcionó.

En la calle le paran y, ¿qué es lo primero que le dicen?
Me paran sobre todo chavales de quince años y me dicen: “eres un puto crack” (sonríe). Y los más mayores que nos siguen nos dan las gracias por los ratos que les hacemos pasar. Lo ven como una evasión y lo dicen muy sentidos y eso se agradece.

De todas las frases sobre El Hombre de Negro, ¿cuál le gusta más?
Mi favorita es la de ‘El Hombre de Negro’ se pone entre José Tomás y el toro.

¿A Trancas y Barrancas les consiente todo?
Básicamente porque Trancas es mi hermano, y le he machacado mucho, aunque aún le queda para recuperar todo lo que le he molido desde la infancia (muestra una leve risa).

¿Recuerda el momento más peligroso en el programa?
Fue hace mucho, había una botella en una urna de cristal que llevaba cloro dentro y no explotaba. Si lo hacía soltaba un gas que era mortal y en directo me metí dentro para agitarla y al salir explotó al momento. Me di cuenta que había arriesgado más de lo que me gusta. Ese momento fue de mucha tensión, aunque intento siempre que el riesgo no sea alto.

¿Cuál es el invitado que más le ha impresionado?
Will Smith porque es muy cercano y divertido, y Tom Cruise porque ha hecho muchas de mis películas favoritas y le guardo aprecio.

¿Queda alguno al que le gustaría conocer?
Lo tengo clarísimo: Mick Jagger. No hay otra persona igual en el planeta.

A parte de ellos, ¿a quién admira el Hombre de Negro?
Me está escuchando un cámara que se llama Xavi Aranda y me está señalando para que diga que le admiro a él (sonríe). Aunque no tengo un líder claro, admiro mucho a Fifty Cent, el rapero americano.

Le quitan sus experimentos y lo primero que hace es...
Nadie me los puede quitar. No ha nacido la persona que me pueda quitar algo a mi.

¿La posibilidad de reír en directo es su mayor pesadilla?
Yo me reiría, pero si algo me hiciera gracia. No me hago un propósito de no reírme, pero no me hace gracia que las hormigas se metan conmigo, ni estas cosas.

¿Alguna debilidad que pueda confesar?
Los niños. Por eso estoy en ‘Juegaterapia’ y son a los que consiento y los que me pueden ver sonreír. Eso y que alguien ataque a una persona indefensa o en inferioridad de condiciones son mis debilidades. Con las injusticias de este tipo no puedo.

¿Sin qué más puede vivir?
No puedo vivir sin adrenalina.

En la nevera del Hombre de Negro no puede faltar...
Voy variando mucho, pero nunca falta el chocolate.

Si Chuck Norris le retara...
No le veo retando a nadie ya, pero si lo hiciera, le diría que mejor ir a tomar algo.

¿Con usted como presidente del Gobierno habría crisis?
Político ni en broma. Aunque si hubiese sido presidente, la crisis no hubiese sido tan grave. Pero no lo sería.

Y por último, ¿cuál sería el experimento de su vida?
Eso lo tengo muy claro: ir a la Luna.

 

PABLO IBAÑEZ EN CUATRO NOTAS

Signo del Zodiaco: Cáncer
Película Recomendada: El lobo de Wall Street
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