Jueves, 1 de febrero de 2018

La Policía pone coto al alcohol entre los menores de Alcorcón

Objetivo: acabar con el alcohol entre los menores. Es la meta que se ha propuesto alcanzar la Policía Local de Alcorcón que en las últimas semanas ha llevada a cabo varias acciones en este sentido. 

Primero, clausurando dos locales de la ciudad por llevar a cabo “fiestas ilegales con consumo de alcohol en las que, entre los asistentes, se encontraban menores”.

En el primero de los establecimientos, ubicado en la avenida de Polvoranca, los efectivos de la Policía Municipal se personaron en la madrugada del sábado al domingo, 5 de febrero, al percatarse de un alto trasiego de gente. “Una vez en el interior, se comprobó que el aforo superaba las 150 personas, con el consiguiente riesgo para la seguridad de los allí presentes, agravándose al estar entre los asistentes varios niños y bebés en las mesas del local y en la barra de bar”, explicaban fuentes municipales.

El responsable del evento afirmó que se trataba de una celebración familiar. “Éste admitió que había alquilado el recinto para llevar a cabo una fiesta hasta las 07.00 de la mañana, por un importe de 700 euros, sin contar con los respectivos permisos, seguros y licencia de actividad”.

El Consistorio ha aclarado que esto supone “la comisión de varias infracciones graves a la Ley de Espectáculos Públicos de la Comunidad de Madrid”. Tras cesar el evento, los efectivos procedieron a levantar acta de lo sucedido.

SANCIONES

Por su parte, en el segundo de los locales clausurados, ubicado en la plaza de Santiago de Compostela, los agentes recibieron un aviso por la supuesta sustracción de un bolso en el interior. “A las 02.00 de la mañana se trasladaron al recinto y comprobaron que se estaba celebrando una fiesta con presencia de menores consumiendo alcohol. Inmediatamente se llevó a cabo la identificación del responsable del evento”, apuntaban las mismas fuentes.

Los agentes requirieron la documentación del local al joven quien afirmó desconocer donde estaba, señalando que había “recibido instrucciones por parte de un familiar, al que corresponde la titularidad del local, para encargarse de expedir bebidas en la fiesta”. Según explicó, el establecimiento se utilizaba para alquilar a particulares interesados en organizar fiestas privadas y que “los responsables de controlar si en el recinto hay bebidas alcohólicas son los que alquilan dicho espacio”.

En la inspección del local se observaron varias deficiencias entre las que destacaban las condiciones de salubridad e higiene, luces descolgadas o enchufes en mal estado, con los posibles riesgos de seguridad para los clientes.

El Ayuntamiento ha explicado que en estos casos, los cierres se agravan con la presencia de menores, con sanciones de hasta 60.000 euros, y con las claras deficiencias de seguridad, licencia de actividad y ausencias de seguros, que podrían elevarlas a los 600.000 euros.

'BOTELLÓDROMO'

La última actuación hasta la fecha de la Policía Local contra el consumo de alcohol entre menores se practicó este pasado 10 de febrero, cuando los agentes acudieron al exterior de un establecimiento de restauración ubicado en el Polígono Urtinsa para verificar que la actividad se realizaba conforme a la ley.

Al entrar los agentes en el local, comprobaron cómo los responsables habían organizado una fiesta. Previamente, los “invitados” habían pagado 12 euros por entrada, con pulsera para poder salir y entrar del recinto, que les permitía acceder a un gran ‘botellódromo’ con vasos, hielos y la presencia de un DJ no autorizado que amenizaba la velada alcohólica.

Inmediatamente, la Policía Municipal paralizó la fiesta y realizó un recuento de los asistentes, certificando que 101 de los presentes eran menores de edad y consumían bebidas alcohólicas.